En medio del debate sobre el rumbo financiero del país, el exministro Domingo Cavallo analizó la gestión actual y ofreció una serie de recomendaciones enfocadas en lograr una estabilización económica duradera. Según su perspectiva expresada en el programa “La Mirada” (Canal 26), si bien la dirección general tomada por la administración de Javier Milei es acertada y necesaria, resulta indispensable complementar la baja de la inflación con medidas concretas que impulsen la actividad productiva general.
Las claves para el dólar y el crédito
Uno de los puntos centrales señalados por el economista radica en la necesidad de reformular de manera integral el sistema monetario y cambiario. Cavallo abogó por levantar de forma definitiva las restricciones cambiarias que pesan sobre las empresas y otorgarle al dólar un carácter de moneda de curso legal plena. De esta manera, se podrían formalizar contratos, depósitos y transacciones a mediano y largo plazo sin ataduras, facilitando además la contratación laboral bajo esta misma divisa, tal como proponía el actual mandatario durante su campaña electoral.
Asimismo, el creador de la Convertibilidad remarcó que el Banco Central debe dejar de temerle a la emisión derivada de la compra de divisas. Para el especialista, ese temor institucional a que la emisión genere un rebrote inflacionario es equivocado; por el contrario, acumular reservas fortalece la confianza, reduce el riesgo país y genera las condiciones necesarias para bajar las tasas de interés, permitiendo que el sector privado acceda al financiamiento indispensable para invertir y expandirse.
Inversión real y perspectivas
En cuanto al crecimiento, el exfuncionario advirtió que confiar exclusivamente en los grandes proyectos bajo el régimen de incentivos especiales, como el RIGI, puede resultar insuficiente debido a que se basa en la coyuntura de altos precios internacionales para sectores específicos como la energía, los minerales y la agricultura. Para lograr una reactivación genuina, consideró vital que beneficios como la libre disponibilidad de divisas de exportación se extiendan de inmediato a toda la economía.
Finalmente, Cavallo desestimó los temores oficiales sobre un posible recalentamiento inflacionario vinculado a una mayor flexibilización, calificándolo de «falso dilema». Recordando los inicios del Plan de Convertibilidad en 1991, concluyó que organizar adecuadamente el sistema monetario y financiero permite simultáneamente derrumbar la inflación y expandir significativamente el nivel de actividad y el Producto Bruto Interno.



