En medio de las tensiones que atraviesa la política económica actual y el reordenamiento de la oposición, el gobernador bonaerense Axel Kicillof encabezó el primer Plenario Federal del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) en la sede de Villa Domínico de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), en Avellaneda. Allí comenzó a delinear su estrategia electoral de cara a las futuras contiendas nacionales, buscando darle alcance federal a su espacio político. Lejos de esquivar el debate sobre el futuro del espacio opositor y la interna del peronismo, el mandatario provincial dejó claro que la reconstrucción política requerirá de consensos amplios que excedan los límites tradicionales del movimiento.
Una alternativa federal y productiva
Durante su exposición ante militantes y dirigentes, Kicillof cuestionó con dureza el impacto recesivo del programa económico impulsado por la administración de Javier Milei, al que calificó de «destructivo, insensible y fuera de tiempo». Remarcó que las economías regionales se encuentran fuertemente golpeadas, con caídas en la actividad, negocios que cierran y una total paralización de obras públicas. Asimismo, advirtió sobre la ausencia del gobierno federal en las provincias y el peso de las extorsiones a los mandatarios locales, mientras las familias sufren un proceso de desintegración social, endeudamiento cotidiano para cubrir gastos básicos como alimentos y alquileres, y un incremento preocupante en problemáticas sociales como los suicidios. En contraposición a este diagnóstico, planteó la necesidad urgente de diseñar un proyecto nacional basado en la defensa de la industria local, el sistema científico, la universidad pública y la soberanía sobre los recursos energéticos y naturales.
Ampliación de bases y nuevos consensos
El núcleo central del mensaje político giró en torno a la necesidad de articular una coalición mayoritaria y federal. Según el gobernador, aunque el movimiento justicialista debe funcionar como la columna vertebral, la estrategia electoral demanda convocar a sectores sociales y políticos que históricamente no han militado en sus filas, pero que comparten el rechazo al rumbo actual. El encuentro incluyó diversas mesas de trabajo sobre producción, salud, educación y juventudes para extender la organización territorial lograda en la provincia de Buenos Aires hacia el resto del país. Este armado político, advirtió Kicillof, no surgirá de acuerdos de cúpulas, negociaciones secretas ni «rosca a espaldas de la sociedad», sino del trabajo cotidiano desde abajo, a la luz del día y de cara a la ciudadanía, marcando el tono de la pulseada política rumbo a 2027.



