La plaza cambiaria atraviesa una etapa de reacomodamiento donde el dólar mayorista se afianza por encima de la marca de los $1.500. Tras una semana de renovada presión sobre el tipo de cambio y de mayor tensión en el mercado de cambios, la divisa sostiene estos niveles operativos mientras los inversores evalúan la dinámica financiera para lo que resta del año, en un contexto donde el tipo de cambio oficial minorista opera a $1.530 para la venta en el Banco Nación y lleva el dólar tarjeta a los $1.989.
El segmento mayorista termina la primera semana de septiembre operando por encima de los $1.500 pese a haber retrocedido durante dos ruedas consecutivas, ubicándose ya a un 25,01% del techo de la banda cambiaria tras el voltaje político y financiero que se registró a finales de agosto. De este modo, la cotización abrió las operaciones recientes en torno a los $1.508.
Comportamiento de las cotizaciones paralelas y financieras
En paralelo al segmento oficial, las diferentes opciones libres muestran variaciones acordes al pulso cotidiano de la City porteña. El dólar MEP se negocia con un valor de venta que ronda los $1.528,13, mientras que el contado con liquidación (CCL) se ubica en los $1.588,50 para la venta. Por su parte, la cotización informal en el mercado libre se sitúa firmemente en los $1.545 para la venta, según los relevamientos habituales en las cuevas del microcentro, reflejando la estabilidad relativa que busca consolidar el dólar mayorista en esta primera parte de septiembre.
El alivio en las reservas internacionales y la postura del BCRA
Un factor clave que acompaña este escenario es la recuperación en el stock bruto de reservas internacionales del Banco Central (BCRA), que lograron superar nuevamente y de forma holgada el umbral de los u$s50.000 millones, cerrando en u$s50.800 millones tras experimentar un incremento diario de u$s315 millones.
Este repunte patrimonial estuvo impulsado principalmente por el favorable contexto externo, el salto del oro y la valorización internacional de los activos que componen la cartera. Sin embargo, la mejora no estuvo acompañada por una aceleración relevante de las compras oficiales: la autoridad monetaria adquirió apenas u$s15 millones en una rueda que registró un volumen operado de u$s898 millones. Así, el organismo absorbió solo el 2% de lo negociado, evidenciando una postura prudente y compras muy acotadas que confirman la debilidad del flujo comprador, incluso en un marco donde el dólar mayorista marca un nuevo piso operativo en cada rueda.



